Afrontar el duelo por COVID-19

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En una sociedad tan enfocada a la vida como la nuestra, el cambio más delicado y que menos sabemos cómo abordar es probablemente la despedida de un ser querido que acaba de morir. ¿Qué hacer cuando no es posible despedirse personalmente? ¿Cómo afrontar el duelo sin haber podido asistir al entierro? ¿Cómo explicárselo a la familia y, especialmente, a los más pequeños?  En definitiva cómo afrontar el duelo por COVID-19.

El confinamiento obligatorio en el que nos hemos visto inmersos con la llegada del COVID-19 ha cambiado, de un día para otro, todas nuestras costumbres sociales: cumpleaños, bodas, comidas y reuniones en bares y restaurantes… Con la entrada en vigor de las distintas fases de la desescalada anunciada por el Gobierno algunas comunidades aún se encuentran en fase 0 en la cual no se pueden celebrar todavía funerales presencialmente. En nuestra comunidad desde el pasado 11 de mayo hemos entrado en fase 1, con lo que se puede asistir a velatorios en espacios cerrados un máximo de 10 personas mientras que se permiten 15 al aire libre. Esto supone un respiro para muchas familias, pero aún sigue siendo doloroso atravesar la experiencia de la pérdida en las circunstancias que nos están tocando vivir.  

LAS FASES DEL DUELO DURANTE EL CORONAVIRUS  

Según el Modelo de Cinco Fases de la psiquiatra Elisabeth Kubler-Ross, 1969, los procesos para superar la experiencia de un fallecimiento son cinco y pueden aumentar de intensidad cuando son a causa del COVID19: 

  1. Negación: Creer que la pérdida no es real.  
  2. Ira, enfado, cólera: Cuando se conecta con la pérdida que se ha sufrido puede que aparezcan estas preguntas: ¿Por qué me ha ocurrido esto a mí? ¿Por qué no he podido acompañarle? ¿Cómo ha podido estar solo? No le protegí lo suficiente… esta ira puede ser dirigida hacia lo que nos rodea o hacia uno mismo con conductas destructivas.  
  3. Pacto o negociación: En esta fase se afronta la culpa que ha podido generarse y se produce una reconciliación con aquellos hacia los cuales se dirigió la ira. Ahora no se les percibe como culpables, la culpa se desvanece y da paso al compromiso, a la búsqueda de metas centradas en el desarrollo personal: Quiero donar dinero para la investigación. A partir de ahora apoyaré más la Sanidad. Quiero hacerme voluntario o voluntaria. 
  4. Depresión: Se puede sentir tristeza, vacío o intenso dolor, unidos a pensamientos que conectan con la pérdida: No sé si podré vivir sin ella… Es habitual rememorar momentos o frases de esa persona y que aparezca un sentimiento de vacío ante la idea de que no regresará. 
  5. Aceptación: Se reconoce la pérdida y la situación de dolor, así como las repercusiones que conlleva, sin buscar culpables ni adoptar una posición de derrota. 

Estas fases o etapas durarán diferentes períodos de tiempo y se reemplazarán unas a otras o convivirán a veces.

PAUTAS PARA ABORDAR UN DUELO DRAMÁTICO 

Carmen Herrera Franquis, psicóloga y directora del centro de duelo y crisis CePsiCan (Centro Psicológico de Canarias), proporciona algunas pautas para abordar un duelo trágico, como el que están viviendo actualmente muchas familias a consecuencia de la pérdida y fallecimiento de seres queridos por el COVID-19: 

  • Identificar, en primer lugar, todos los sentimientos y estados de ánimo que van más allá de la tristeza: ira, culpa, irrealidad. 
  • No obviar el recuerdo de los aspectos dolorosos. 
  • Escribir cartas a la persona fallecida recordando momentos vividos y expresando todo aquello que le gustaría haberle dicho en vida. 
  • Rescatar viejas fotografías y revivir esas escenas para favorecer el desbloqueo de las emociones. 
  • El entorno debe ayudar a asumir roles a los que no se estaba acostumbrado. 
  • Dejar expresar, mediante llamadas, mensajes o videollamadas, todo eso que ha vivido o sentido junto al ser que se ha ido para que encuentre un lugar en su vida emocional. Compartir los buenos ratos vividos con el fallecido, sus gustos o la implicación en sus vidas. Es la mejor ayuda para que asuma que la pérdida es real. 
  • Recurrir a ayuda especializada por parte de psicólogos expertos en procesos de duelo. Las personas que han experimentado una pérdida así son especialmente vulnerables a desarrollar trastornos psicopatológicos graves como la depresión, las somatizaciones e incluso el estrés postraumático. Un profesional cualificado permitirá un afrontamiento adaptativo a cada situación e ir avanzando en las diferentes etapas, hasta concluir el proceso. 

LA IMPORTANCIA DE CUIDARSE A UNO MISMO Y PEDIR AYUDA SI LA NECESITAMOS 

Según Sandra Poudevida y Ángeles Castillo, terapeutas del Área Social y de Divulgación de la Fundación Pasqual Maragall es absolutamente normal sentirse sin energía ni ganas de nada ante la pérdida de un ser querido, pero es muy importante recordar que hemos de cubrir unas necesidades propias de nutrición, de ejercicio físico y de descanso 

Sentir culpa por tratar de volver a rehacer la propia vida sin el ser querido fallecido es un sentimiento con alto arraigo cultural, pero hemos de esforzarnos por desecharlo puesto que no podemos atribuirnos todo aquello que no depende de nuestra voluntad.  

En la mayoría de casos es inevitable necesitar ayuda y sentirse acompañado, y no hay que dudar en pedirlo. Algunas veces los que nos rodean puede que se mantengan al margen por respeto, por no entrometerse, o por no saber cómo pueden ayudarnos.  Atreverse a pedir ayuda facilita la comunicación con otras personas que nos quieren y que, probablemente, estarán encantados de poder ayudar. Es conveniente solicitar ayuda profesional ante algunas situaciones mantenidas en el tiempo como las que aquí se exponen:  

  • Pensar que la propia vida está vacía y no tiene sentido, sentirse incapaz de hacer planes y pensar que uno no tiene futuro.  Sentir una profunda y angustiosa sensación de soledad. Cuando las emociones y sentimientos interfieren de forma importante en la actividad cotidiana y en la calidad de vida. 
  • Sentir un elevado nivel de dolor o sufrimiento que no remite y se prolonga excesivamente en el tiempo.  
  • Recurrir al alcohol, fármacos o drogas como forma de evasión. 
  • No verse capaz, a pesar del paso del tiempo, de retomar las actividades habituales. 

 

La Fundación Caser ha habilitado un servicio de apoyo psicológico a familiares de fallecidos por el coronavirus o profesionales que se enfrentan a situaciones de estrés a causa de la pandemia que ya ha dejado miles de fallecidos en España y decenas de miles de contagiados. Este servicio está disponible de lunes a viernes de 10.00 h a 19.00 h a través del teléfono: 900 102 180.

EL DUELO Y LOS NIÑOS 

Desde EOEP Rioja Baja os remitimos a un anterior artículo: «El duelo y los niños» en el que podéis encontrar pautas que os pueden ayudar a abordar la pérdida de un ser querido con los mas pequeños

 

 

 

 

 

PAUTAS PARA DAR EL PÉSAME EN LA DISTANCIA MARCADA POR EL CORONAVIRUS 

La imposibilidad de personarse, en algunos casos, ante los más allegados hace que estas pérdidas sean, aun si cabe, más dolorosas.  

José Carlos Bermejodirector general del Centro de Humanización de la Salud, sostiene que, en ausencia del contacto físico,

hay que rescatar las palabras que, expresamente, transmitan lo que querríamos decir con el abrazo. Han de ser personales y abiertas a la reacción del otro. Si en otros momentos hemos insistido en que lo importante eran los abrazos, hoy toca insistir en que nos quedan las palabras para acariciar y abrazar». 

 ¿Cómo sustituir los abrazos o besos en estos casos? 

El afecto lo puede vehicular la palabra, el símbolo, las fotos de algo que intuyamos que puede levantar el ánimo. Hay que ser prudentes y no cargar con excesivos mensajes que saturen a la persona en duelo. Es aconsejable lo breve. 

¿Cuáles son las palabras adecuadas que muchas veces se transmiten por WhatsApp? 

Hay algunas que nunca pasarán, como: «te quiero», «te quiero mucho», dicho en el modo íntimo que realmente conecte con el propio código de comunicación. Es muy importante centrarse en la dimensión que sea más constructiva. Es la hora de la interioridad, de la oración, de la música… 

 ¿Qué gestos o detalles adicionales son necesarios en estos momentos ante la falta de contacto entre las personas más allegadas? 

 Una llamada (consultando su oportunidad antes), una reflexión corta, una oración expresamente centrada en lo que estamos viviendo… En www.josecarlosbermejo.es en la sección «media audio» se encuentran oraciones sobre la esperanza y un rito de seis minutos de oración para una «asamblea virtual» si no hay posibilidad de compartir ritos fúnebres

 

 

RECURSOS PARA AFRONTAR EL DUELO EN TIEMPOS DE COVID-19 

 Aquí os dejamos un banco de recursos que podéis utilizar: 

  • PELICULAS EDUCATIVAS Y CORTOS PARA TRABAJAR EL DUELO Y LA MUERTE: 

  

‘La vida de Calabacín‘ (2016). 

 

 

 

Bambi’ (1942)

 

 

 

Up’ (2009)

 

 

 

‘Cómo entrenar a tu dragón 2’ (2014)

 

 

 

‘El viaje de Chihiro (2001)

 

 

 

‘Buscando a Nemo’ (2003)

 

 

 

Frankenweenie‘ (2012)

 

 

 

‘Big Hero 6’ (2014)

 

 

‘Hermano oso’ (2003)

 

 

 

‘El Rey León’ (1994)

 

 

 

Corto Animado. «La muerte en la familia» : tres historias que hablan acerca del duelo ante la pérdida de un ser querido. 

 

 

  • VIDEOCUENTO «EL PATO Y LA MUERTE» CORTOMETRAJE 2007 FANDUB

 

  • CUENTOS PARA TRABAJAR EL DUELO: 

Julia tiene una estrella, Eduard José. Editorial La Galera (AÑO 2006) (DE 9 A 12 AÑOS):  La madre de Julia sufre una enfermedad terminal. Es un cuento que trata el tema de las enfermedades y los desenlaces dolorosos. 

 

 

Siempre te querré, pequeñín, Debi Glori. Editorial Estrella Polar (AÑO 2005) (DE 3 A 5 AÑOS): Además de plantear un tema tan importante como la durabilidad y la consistencia del amor, Debi Glori aborda el tema de la muerte. Está muy bien para trabajarlo en cualquier momento, aunque no se haya producido ninguna muerte.

 

Os dejamos también el videocuento:

:

Vacío, Anna Llenas. Editorial Bárbara Fiore (AÑO 2015) (DE 5 A 8 AÑOS) Vacío es un libro que nos habla de la resiliencia, o la capacidad de sobreponerse a la adversidad y encontrarle un sentido.  RECURSOS PARA TRABAJAR CON EL LIBRO: clica aquí.

 

 

Edu, el pequeño lobo. EDITORIAL CORIMBO (AÑO 2010) (DE 6 A 8 AÑOS): La historia habla con naturalidad sobre la muerte y da importancia a la amistad en momentos difíciles.

 

 

VIDEOCUENTO: 

Cuerpo de nube, Ana Eulate. Editorial Cuento de Luz. (AÑO 2010) (DE 6 A 8 AÑOS): Un cuento para grandes y pequeños sobre la aceptación de las diferencias y que ayuda a afrontar la pérdida de un ser querido. Porque muchas veces lo que nos ocurre es una oportunidad para crecer y para aprender de las circunstancias que nos toca vivir.

 

 

¿Dónde está el abuelo?, Mar Cortina. Tándem Ediciones (AÑO 2005) (DE 0 A 4 AÑOS): Educar para vivir reclama también, como dicen los expertos, contemplar serenamente la idea de la muerte. Un texto delicioso sobre una vivencia difícil, ilustrado con una sensibilidad serena.

 

 

El árbol de los recuerdos, Britta Teckentrup. Nube Ocho. (AÑO 2015) (A PARTIR DE 4 AÑOS). Este cuento nos gusta especialmente porque es optimista y nos alienta a celebrar las cosas buenas de la vida y los recuerdos felices con nuestros seres queridos que ya no están con nosotros. 

 

 

Paraíso, Bruno Gibert. Los cuatro azules. (AÑO 2009) (DE 6 A 8 AÑOS): Es un libro para niños que habla de la muerte, pero que lo hace a través de signos muy concretos y palabras poéticas. Es una gran propuesta para ayudar a los niños a introducir y hablar de sus propias experiencias.

SIEMPRE. ANA GALÁN. EDITORIAL BRUÑO. (AÑO 2017) (DE 5 A 8 AÑOS): Un cuento sencillo, cálido y muy reconfortante. Ideal cuando los niños temen la muerte de algún ser querido y necesitan nuestra comprensión y apoyo para normalizar sus emociones. 

 

 

SOY LA MUERTE. ELISABETH HELLAND LARSEN. EDITORIAL BARBARA FIORE EDITORA. (AÑO 2017) (DE 5 A 8 AÑOS): Lenguaje poético y sencillo para abordar algo tan crudo y doloroso como es la muerte de forma sorprendentemente amable y tranquilizadora.

 

 

PARA SIEMPRE. CAMINO GARCIA CALLEJA. EDITORIAL LA FABRICA DE LIBROS. (AÑO 2016) (de 3 a 6 años): Para siempre muestra una manera sencilla y directa de abordar el duelo desde la sinceridad y la expresión de la tristeza a través del llanto. 

 

 

Cuando estoy triste. Ante la muerte de un ser querido. Editorial San Pablo. Año 2001(de 6 a 9 años): Ahora, los niños que sufren tendrán un amigo, una guía escrita por una experta, para ayudarles a sobrellevar el dolor. En estas páginas pueden aprender a vivir el dolor con ese ánimo realista y saludable que ayuda a crecer. 

 

 

Inés Azul. Pablo Albo. Editorial Thule. Año 2009 (de 9 a 12 años): Esta narración tierna explica el difícil concepto de la muerte a los niños.

 

 

 

LA BALADA DEL REY Y DE LA MUERTE. Varios autores. Editorial Adriana Hidalgo editora. Año 2012. Un libro escrito en rima y con gracia, que toca el tema de la muerte desde una óptica inteligente y poco usual.

 

 

 

Regaliz. Sylvia Van Olmen. Editorial Kókinos. Año 2005. (a partir de 5 años): Un tema difícil tratado con ingenuidad, ternura y una gracia inigualable. ¡Un libro para llevarse al cielo! 

 

 

Dos alas. Cristina Belleno. Editorial Combel. Año 2016. (de 9 a 12 años): Una historia poética y filosófica sobre el final de la vida. 

 

 

 

Jack y la muerte. Tim Bowley. Editorial OQO Editora. Año 2012. (de 9 a 12 años): En esta versión del cuento tradicional británico se enfatiza la idea de presentar la muerte no como enemiga de la vida, sino como la otra cara de una misma moneda: una no existiría sin la otra.

 

 

Un monstruo viene a verme. Patrick Ness. Editorial Nube de Tinta. Año 2016. (de 12 a 15 años): Maliciosa, divertida y conmovedora, Un monstruo viene a verme nos habla de nuestra dificultad para aceptar la pérdida y de los lazos frágiles, pero extraordinariamente poderosos que nos unen a la vida. 

 

 

  • RECOMENDACIONES PARA AFRONTAR LA MUERTE DE UN SER QUERIDO DURANTE EL CONFINAMIENTO POR LA EPIDEMIA DE COVID-19 DEL COLEGIO OFICIAL DE PSICOLOGIA DE CATALUÑA: 
  • En esta guía elaborada por el Colegio De Psicología de Cataluña podéis encontrar diferentes consejos tanto durante el ingreso, como cómo comunicar la muerte, de qué forma elaborar el ritual de despedida, cómo afrontar el duelo, cómo tratar a la familia y personas cercanas y además recomendaciones dirigidas a profesionales sanitarios que viven en primera línea estos fallecimientos
Recomendaciones para afrontar la muerte de un ser querido durante el confinamiento por la epidemia de Covid-19

  

El MINISTERIO DE SANIDAD, en el contexto de la gestión de la pandemia COVID 19, ha elaborado diversos MATERIALES PARA LA CIUDADANÍA, entre ellos, algunos destinados a “Afrontar el duelo en tiempo de coronavirus”“Acompañar en el duelo” Acompañar a niños y niñas en el duelo por la muerte de un ser querido, por covid-19”. Asimismo, se ha elaborado un material específicamente dirigido a los profesionales que abordan este tema con sus pacientes. 

 

 

Desde Plena Inclusión han realizado ¿Qué pasa cuando se muere alguien a quien quiero?” GUÍA SOBRE EL DUELO POR UN SER QUERIDO PARA ADULTOS CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL Y DE DESARROLLO. 

 

 

 

  • Desde el consulado de Marruecos han emitido este COMUNICADO CON INFORMACIÓN PARA LAS PERSONAS DE ORIGEN MARROQUÍ que hayan sufrido el fallecimiento de familiares. 

Estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid UCM, han creado la WEB divela.net PARA CELEBRAR VELATORIOS VIRTUALES. Se pueden compartir condolencias y recuerdos, un servicio que quiere ayudar a afrontar una situación tan difícil como es la pérdida de un ser querido.  

 

 

‘IN MEMORIAM’ ES UN ESPACIO GRATUITO en el periódico EL ESPAÑOL PARA RENDIR TRIBUTO A FAMILIARES Y AMIGOS FALLECIDOS POR COVID-19.  

 

ACEPTANDO LA PERDIDA 

Luis Aretio, especializado en Psicología Infantil y Adolescentes, Orientación Familiar y Terapia de Pareja nos invita a llegar a esa última fase buscando herramientas que nos permitan expresar el dolor utilizando cualquier medio que nos permita “echarlo fuera”: dibujo, pintura, poesía, escribir su biografía, plantar un árbol o lo que se desee dando ese toque de ritual de despedida.  

Todo duelo supone un proceso natural que demanda tiempo, paciencia, cariño y templanza. 

Como dice este experto: “Aprendamos a guardar su mejor recuerdo en ese rincón mágico que todos tenemos tan cerca del alma, así tendremos con nosotros para siempre, sus sonrisas, sus caricias y sus miradas. Los echaremos de menos en todo momento, pero si lo aceptamos, la rabia dará paso al dolor, el dolor se transformará en pena, y la pena se volverá una amable y soportable nostalgia. Estarán en nosotros sin estar con nosotros.  

ES MEJOR HABER AMADO Y PERDIDO QUE JAMÁS HABER AMADO.” 

-ALFRED TENNYSON 


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4 comentarios en “Afrontar el duelo por COVID-19”

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