La infancia no necesita más pantallas; necesita más presencia, más juego y más mirada.
En este artículo te contamos qué dicen los pediatras sobre el uso temprano de pantallas en la infancia, qué recomienda la OMS, qué riesgos existen cuando las pantallas llegan demasiado pronto y cómo podemos acompañar desde casa con sentido.
Esta es la tercera entrega de la campaña #PantallasConSentido del EOEP Rioja Baja.
Si te perdiste los artículos anteriores, puedes leerlos aquí:
👉 Educar sin manual en la era digital: aprendemos mientras acompañamos

👉 ¿Somos adictos a la tecnología? Cómo recuperar el control digital en familia
🕰️ Del reflejo a la acción
Después de reflexionar sobre el ejemplo adulto y el equilibrio digital, llega el momento de pasar a la acción.
Las pantallas están cada vez más presentes en la infancia, pero el modo y la edad en que se introducen pueden marcar una gran diferencia.
👉 Educar en lo digital no empieza con un móvil, sino con una mirada atenta y coherente.
⚠️ Cuando la infancia se vuelve digital demasiado pronto

👉 “El uso temprano de pantallas está aumentando y esto explica parte de los riesgos observados en el desarrollo.”
En este sentido, según la evidencia disponible, el uso de pantallas en la infancia se ha adelantado en los últimos años, y esto tiene consecuencias claras para el desarrollo.
La evidencia científica es clara: cuanto antes entran las pantallas en la vida de un niño, mayores son los riesgos para su desarrollo, el sueño, el lenguaje y la regulación emocional.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los menores de 1–2 años no deben exponerse a pantallas, y entre los 2–4 años el tiempo máximo recomendado es de 1 hora al día, siempre acompañados por un adulto.
La Asociación Española de Pediatría (AEP) recuerda que antes de los 6 años no existe un “tiempo seguro” de exposición y recomienda que las pantallas se usen solo de forma muy puntual, educativa y siempre supervisada, retrasando al máximo el primer dispositivo personal.

Por otro lado, la situación en España confirma esta tendencia.
Además, el informe EMOCHILD (2024) alerta del aumento del uso digital en la infancia y de su impacto en el sueño, la atención y el bienestar emocional.
Por otro lado, la Fundación Gasol (2024) señala que los niños y adolescentes utilizan pantallas 11 horas más a la semana que hace cinco años.
En esta misma línea, Verificat (2024), los niños de 8–16 años pasan 3 h 13 min entre semana y casi 5 horas los fines de semana.
Asímismo, varios estudios españoles relacionan el uso temprano de pantallas con retrasos del lenguaje entre los 12 y 36 meses.
👉 Artículo en El País (2025)
🔹 En resumen, algunos efectos del uso de pantallas en la infancia se observan ya en edades muy tempranas:
Retrasos en el lenguaje
Menor calidad del sueño
Irritabilidad y dificultades emocionales
Menor atención
Menos juego libre
Menos interacción social real
Más sedentarismo y menos movimiento
🧠Impacto del uso temprano de pantallas en el desarrollo infantil
Esta demostrado que el uso temprano de pantallas en la infancia afecta directamente a varias áreas del neurodesarrollo.
El cerebro infantil está en pleno desarrollo y es especialmente sensible a la sobrestimulación digital. La evidencia científica muestra que el uso excesivo —o demasiado temprano— afecta a áreas clave del aprendizaje, la conducta y la regulación emocional.

🧠 Áreas que más se ven afectadas
Por ejemplo, en el área del lenguaje, la exposición temprana y prolongada a pantallas reduce las interacciones verbales, el juego simbólico y la atención conjunta, fundamentales para adquirir vocabulario y estructuras lingüísticas básicas.
Como recuerda el pediatra español Dr. Barragán, pediatra:
“La pantalla no estimula el lenguaje: lo sustituye. El niño necesita conversación real, juego y presencia, no estímulos pasivos.”Del mismo modo, respecto al sueño, la luz azul y la estimulación constante retrasan la melatonina y empeoran la calidad del descanso nocturno.
A su vez, en cuanto a las funciones ejecutivas, se afecta la atención sostenida, la planificación, la memoria de trabajo y el autocontrol.
De igual manera, en relación con la regulación emocional, aumenta la irritabilidad, la impulsividad y la dificultad para tolerar la frustración.
Además, por su parte en socialización y movimiento, el uso temprano desplaza el juego libre, la exploración y la interacción cara a cara, esenciales para un desarrollo equilibrado.
Un estudio reciente de la Revista de Psicología y Educación (2023–2024), muestra que el uso de pantallas antes de dormir se asocia con peor calidad de sueño, más síntomas emocionales y mayores conductas externalizantes.
“Cuando la pantalla ocupa el lugar de la conversación y el juego, el desarrollo infantil pierde oportunidades esenciales para crecer.”
🧍♀️ A qué edad comenzar y cómo acompañar

👉 “Comprender el impacto del uso temprano de pantallas ayuda a ajustar las normas familiares.”
No se trata de prohibir, sino de acompañar según la etapa y de ofrecer a cada niño lo que su desarrollo realmente necesita.
Las recomendaciones actuales en España provienen de la Asociación Española de Pediatría (AEP), la OMS y estudios recientes sobre neurodesarrollo. Todas coinciden en lo mismo:
👉 cuanto más pequeña es la criatura, menos pantalla necesita.
👉 Para un uso de pantallas en la infancia adecuado, es clave respetar las recomendaciones por edad.
🌱 Orientaciones prácticas según la edad
Para facilitarlo, aquí os dejamos una guía sencilla para familias:
👶 0–2 años: evitar pantallas
La AEP y la OMS recomiendan no exponer a los bebés a pantallas, excepto en casos muy concretos como videollamadas breves para mantener vínculo con familiares.
A estas edades, su cerebro necesita:
movimiento,
mirada y voz,
juego manipulativo,
interacción real.
No existe un “tiempo seguro” frente a pantallas antes de los 2 años.
👧 3–5 años: uso mínimo, siempre acompañado
A partir de los 3 años, las pantallas pueden usarse de forma muy limitada y siempre con un adulto presente.
Recomendación:
Máximo 1 hora al día, preferiblemente fraccionada.
Contenidos educativos y simples.
Evitar pantallas en comidas, dormitorio y última hora del día.
La clave a esta edad no es entretener, sino compartir y comentar lo que ven.
👦 6–9 años: normas claras y acompañamiento activo
A esta edad ya entienden normas básicas y los límites deben ser consistentes.
Recomendación:
Establecer horarios y momentos sin pantallas.
Evitar dispositivos en el dormitorio.
Supervisión en búsquedas y vídeos.
Enseñar que la pantalla no es premio ni castigo.
Siguen necesitando mucho juego libre, deporte y lectura.
🧑🤝🧑 10–13 años: acompañar la autonomía, no soltarla del todo
Aunque parece que lo saben todo, no tienen madurez digital.
Recomendación:
Evitar redes sociales completas (la mayoría tienen edad mínima 13–16 años).
Acompañar en búsquedas, juegos y contenidos.
Fomentar “pausas digitales” y límites de tiempo.
Enseñar privacidad, seguridad y pensamiento crítico.
A esta edad es fácil que imiten modelos inadecuados si no hay diálogo.
💻 14+ años: autonomía guiada y pactos familiares
Los adolescentes necesitan espacios de confianza y también límites compartidos.
Recomendación:
Pactar horarios, espacios libres de móvil y tiempo de estudio sin dispositivos.
Supervisar sin invadir: hablar más, controlar menos.
Revisar juntos privacidad, redes sociales y bienestar digital.
Mantener el contrato familiar actualizado.
Con más libertad, necesitan más conversación y más coherencia adulta.


💬 Resumen para familias
🔹 Cuanto antes se introduce la pantalla, mayor es el impacto en sueño, regulación emocional y lenguaje.
🔹 Cuanto mayor es el niño, más importa la calidad, no solo la cantidad.
🔹 No existe tecnología segura sin presencia adulta.
Porque educar en lo digital no empieza con un móvil, sino con una mirada disponible.
El mejor control parental sigue siendo estar presentes: mirar, conversar y acompañar cada paso.
🍼 El uso de pantallas en la infancia como “niñera digital”: un error cada vez más común

En muchos hogares el uso temprano de pantallas en la infancia como herramienta para calmar emociones puede generar dependencia.
Cada vez más familias recurren a las pantallas para calmar rabietas, entretener un rato o ganar unos minutos de tranquilidad. Es comprensible: todos llegamos cansados y la vida familiar va deprisa.
Pero la pantalla no enseña a regular emociones, solo las aplaza.
Cuando un niño se calma con un dispositivo, no está aprendiendo a:
• esperar,
• tolerar la frustración,
• poner palabras a lo que siente,
• buscar alternativas.
Simplemente distrae el malestar… y cuando volvemos a apagar la pantalla, la emoción sigue ahí, pero más intensa porque no se ha gestionado.
Los pediatras coinciden en que el aburrimiento no es un problema:
👉 es un entrenamiento emocional necesario.
Del aburrimiento nacen la creatividad, la imaginación y la autonomía.
Por eso, antes de ofrecer una pantalla para evitar el llanto o la protesta, podemos acompañar así:
• nombrar lo que sienten (“veo que estás cansado/enfadado/aburrido…”),
• ofrecer opciones sencillas (pintar, plastilina, cuento, moverse un poco),
• cambiar de espacio o proponer una pausa,
• reducir estímulos y estar presentes unos minutos.
Un niño no necesita estar entretenido, necesita estar acompañado.
Multiópticas creó este vídeo para mostrarnos, con humor e impacto, cómo puede llegar a normalizarse el uso de pantallas en la primera infancia cuando no ponemos límites.
👉 No pretende culpabilizar, sino hacer pensar.
👉 Y es perfecto para ver en familia o en una tutoría.
https://www.youtube.com/watch?v=mxf3ros-x08
❓Qué hacer cuando el niño reclama la pantalla.


En la práctica, pedir la pantalla no siempre significa lo mismo. A veces es aburrimiento, otras cansancio, otras necesidad de conexión o simplemente costumbre.
Antes de decir “sí” o “no”, podemos mirar qué hay detrás.
Por este motivo, aquí tienes algunas ideas prácticas para acompañar ese momento sin caer en la lucha constante:
✔️ 1. Habla con él antes de decidir
Pregúntale qué necesita o qué quiere hacer.
A veces no buscan la pantalla, sino tu atención o una actividad que no saben pedir.
✔️ 2. Propón alternativas rápidas
Ten siempre a mano un “kit de emergencias sin pantallas”:
• cuaderno pequeño y lápices,
• un cuento,
• plastilina,
• pegatinas,
• puzzles pequeños,
• un juego sencillo de movimiento.
(Esto funciona especialmente en momentos de espera, coche, tarde complicada o transición del día.)
✔️ 3. Cambia de escenario
Si está cansado o frustrado, cambiar el lugar ayuda más que la pantalla:
• ir a otra habitación,
• abrir una ventana,
• beber agua,
• salir cinco minutos a la calle,
• cambiar de postura o actividad.
El movimiento regula mejor que cualquier vídeo.
✔️ 4. Propón un tiempo combinado
Si la pantalla va a usarse, que sea con presencia adulta:
• ver juntos,
• comentar,
• participar,
• hacer pausas.
Media hora de pantalla acompañada es muchísimo más saludable que cinco minutos en soledad.
✔️ 5. Enséñale a parar sin conflicto
Puedes usar frases que funcionen como “pasarelas” hacia otra actividad:
• “Cuando termine este vídeo, vamos a…”,
• “Ponemos el temporizador y luego cambiamos”,
• “Primero esto y después otra cosa”.
Los niños necesitan anticipación, no órdenes repentinas.
✔️ 6. Evita usar la pantalla como premio o castigo
Cuando la pantalla se convierte en moneda de cambio, aumenta la ansiedad y la obsesión por ella.
Es mejor que forme parte del día desde la normalidad y la coherencia, no desde la negociación constante.
No se trata de decir “no” a las pantallas, sino de acompañar lo que ocurre antes, durante y después.
Las normas ayudan, pero la presencia adulta es lo que marca la diferencia.
📜 El contrato familiar digital

Una de las herramientas más eficaces para reducir conflictos con las pantallas es crear un contrato familiar digital.
No es un castigo ni un listado de prohibiciones: es un acuerdo entre todos sobre cómo queremos usar la tecnología en casa.
Cuando las normas están habladas, claras y visibles, hay menos discusiones, más coherencia y más seguridad.
✔️ ¿Qué debe incluir un contrato familiar digital?
1. Horarios sin pantallas
Define momentos en los que ningún miembro de la familia (tampoco los adultos) usa dispositivos:
• comidas,
• antes de dormir,
• ratos de vínculo,
• trayectos cortos.
2. Lugares libres de pantallas
• dormitorio,
• mesa de comer,
• baño,
• habitación del niño,
• cama.
👉Los dispositivos fuera del dormitorio reducen problemas de sueño y evitan exposición nocturna.
3. Tiempo máximo diario
Acordado según edad (siguiendo las pautas del bloque anterior).
Si necesitas, puedes usar un temporizador para ayudar en la transición.
4. Qué contenidos sí y cuáles no
Explica con claridad qué pueden ver, qué no, con quién pueden jugar o chatear y cómo deben actuar si encuentran algo incómodo.
5. Consecuencias pactadas
No castigos improvisados.
Consecuencias lógicas y habladas antes:
• menos tiempo de pantalla al día siguiente,
• recuperar el equilibrio,
• tareas que ayudan a reparar.
6. Lo firman todos
El compromiso es familiar: también lo firman madre, padre o adultos de referencia.
Los niños aprenden más por coherencia que por normas.
💬 ¿El secreto?
Que el contrato sea visible, breve y revisable.
Puedes ponerlo en la nevera, en un corcho o en la habitación del niño.
🎲 Alternativas para reducir el uso temprano de pantallas en la infancia

👉 “Reducir el uso temprano de pantallas es más fácil cuando hay alternativas reales.”
Ofrecer opciones reales y accesibles favorece un uso de pantallas en la infancia más equilibrado.
El mejor antídoto frente al exceso de pantallas no es prohibir, sino ofrecer opciones reales, accesibles y atractivas para los niños.
Cuando tienen a mano actividades interesantes, el interés por la pantalla disminuye de forma natural.
Aquí tienes propuestas fáciles para cualquier familia, sin necesidad de materiales especiales:
✔️ 1. Actividades rápidas de “emergencia”
Perfectas para momentos de espera, transición o aburrimiento:
• dibujo libre
• cuentos breves
• juegos de manos
• plastilina
• pegatinas
• mini puzzles
• buscar objetos por colores
• jugar con sombras
✔️ 2. Actividades para tardes en casa
Cuando la tarde es larga y la tentación de la pantalla aparece:
• cocinar algo sencillo juntos
• montar construcciones
• baile libre
• rincón de lectura
• juego simbólico (tienda, médicos, cocinitas…)
• crear una caja de disfraces
• manualidades simples
• montar un circuito por toda la casa
✔️ 3. Actividades de exterior que regulan y conectan
El movimiento es el mejor regulador emocional:
• parque
• paseo corto
• bicicleta o patinete
• buscar hojas, piedras o bichitos
• juegos de pelota
• retos de movimiento (saltar, correr, equilibrio)
El aire libre baja la irritabilidad y aumenta la concentración.
✔️ 4. Actividades que entrenan la calma
Perfectas para antes de dormir o momentos de tensión:
• yoga infantil
• respirar juntos
• bote de la calma
• escuchar música tranquila
• leer juntos en silencio
• dibujo relajado
✔️ 5. Materiales que ayudan a reducir pantallas
Puedes tenerlos siempre visibles en casa:
• cuentos y cómics
• juegos de mesa sencillos
• materiales sensoriales (arena mágica, telas, pinzas)
• libros tipo “busca y encuentra”
• lápices, tijeras, pegamento
• juegos de construcción
• marionetas
• cartas de emociones
📚 Lecturas recomendadas

• Educar sin prisas — Marta Prada
• Inspírate — Anna Ramis y Marta Roldán
• Guía AEP: Pantallas y salud digital (Plan Digital Familiar)
• Jugar sin prisas — Anna Ramis
• El cerebro del niño explicado a los padres — Álvaro Bilbao
Los niños no necesitan estímulos constantes; necesitan espacios, materiales y presencia para explorar, sentir y crear.
🎥 Para reflexionar: SP Future – Multiópticas
La campaña SP Future – Multiópticas imaginó algo que parece exagerado… pero que nos hace pensar:
una cuna, un parque y un carrito de bebé llenos de pantallas.
La marca creó estos productos ficticios para mostrar, con humor y con impacto, hacia dónde podríamos ir si no ponemos límites al uso digital en la primera infancia.
No pretende culpabilizar, sino despertar conciencia.
El mensaje es claro:
si dejamos que la pantalla sustituya la mirada, el juego o el vínculo, terminaremos lo que no debería ser normal.
El vídeo funciona muy bien para ver en familia o en tutorías porque invita a hablar sobre:
• qué lugar queremos que ocupe la tecnología,
• cómo mantener el equilibrio,
• qué necesita realmente un bebé o un niño pequeño.
Puedes ver el vídeo aquí:
👉 SP Future – Multiópticas (YouTube)
Para concluir…
Educar en la era digital no va de apagar pantallas, sino de encender vínculos.
Va de estar presentes, de mirar a los ojos, de acompañar emociones y de construir hábitos saludables que duren toda la vida.
La tecnología puede sumar, pero nunca debería sustituir lo que un niño necesita para crecer:
tiempo, palabras, juego, movimiento, descanso y presencia adulta.
Cada gesto cuenta.
Cada norma compartida crea seguridad.
Cada conversación abre un camino.
No se trata de hacer las cosas perfectas, sino de hacerlas con sentido.
💚 No se trata de apagar pantallas, sino de encender miradas.
Campaña educativa #PantallasConSentido
EOEP Rioja Baja · Escuela que Cuida también en lo Digital
💚 Sigue la campaña #PantallasConSentido en Instagram para acceder a los materiales visuales, reels, carruseles y recursos educativos de cada semana:
👉 @EOEPriojabaja
Cada semana, nuevas ideas para acompañar a la infancia en lo digital con sentido y coherencia.
📚 REFERENCIAS Y FUENTES OFICIALES
OMS — Organización Mundial de la Salud
• Guidelines on physical activity, sedentary behaviour and sleep for children under 5 years —
https://www.who.int/publications/i/item/9789241550536
• Nota de prensa OMS: Para crecer sanos, los niños deben moverse más y usar menos pantallas —
https://www.who.int/es/news/item/24-04-2019-to-grow-up-healthy-children-need-to-sit-less-and-play-more
AEP — Asociación Española de Pediatría
• La AEP actualiza sus recomendaciones sobre el uso de pantallas en infancia y adolescencia (2024) —
https://www.aeped.es/actualidad/aep-actualiza-sus-recomendaciones-sobre-uso-pantallas-en-infancia-y-adolescencia
• Plan Digital Familiar – Guías e infografías oficiales —
https://plandigitalfamiliar.aeped.es/
Estudios y datos recientes en España
• Infoarme EMOCHILD 2024 – Uso de pantallas en infancia y adolescencia —
https://observainfancia.es/wp-content/uploads/2024/10/EmoChild_Informe2_2024.pdf
• Fundación Gasol (2024): aumento de 11 horas semanales —
https://www.huffingtonpost.es/life/hijos/un-estudio-gasol-foundation-alerta-aumento-11-horas-semanal-pantallasnos.html
• Verificat (2024): tiempo real de uso por edades —
https://www.verificat.cat/es/educacio-i-pantalles/dades
Investigación sobre desarrollo infantil y pantallas
• Revista de Psicología y Educación (2023–2024): Pantallas, sueño y regulación emocional —
https://www.revistadepsicologiayeducacion.es/pdf/268.pdf
• Dr. Barragán (pediatra): Pantallas y desarrollo del lenguaje —
https://drbarraganpediatra.com/tiempo-de-pantallas-en-desarrollo-infantil/
Noticias y reportes en medios españoles
• El País (2025): Pantallas y retrasos en el lenguaje infantil —
https://elpais.com/mamas-papas/familia/2023-10-22/esta-afectando-el-uso-de-pantallas-al-desarrollo-del-lenguaje-en-los-ninos.html
• El Correo (2024): Seis de cada diez niños de 2–5 años superan la hora diaria —
https://www.elcorreo.com/sociedad/ninos-pantallas-horas-202402.html

